top of page

CARTA A ALEJO.

Actualizado: 19 ago 2021

Bucaramanga 18 de agosto de 2021.


Querido Alejo.


En Colombia estamos acostumbrados, de manera extraña, a tener que ver como nuestros amigos, conocidos, familiares o cercanos, tienen que salir del país por diferentes circunstancias. Unos por falta de oportunidades educativas, otros por la búsqueda de un mejor futuro, otros buscando estabilidad y crecimiento económico y otros que como tú, salen del país por temor a ser asesinados.


Es que esta tierra maravillosa, llena de gente pujante, berraca, con ganas de que esto cambie, también tiene una pequeña minoría que ha cooptado de manera indiscriminada el poder, haciendo que el ciudadano de a pie pierda la confianza en el Estado y las instituciones. Esa minoría ha logrado transformar el objeto de este Estado social y democrático de derecho, en un elemento mas de sus andamiajes criminales que impiden el progreso de un pueblo que con esfuerzo logra simplemente sobrevivir.


Y como si de un caso extraño se tratara, algo que no puedo aún explicar, esas casualidades del destino que nos llevan a vivir experiencias enriquecedoras, conocer personas maravillosas y por intermedio de ellas transformar nuestras vidas, fueron las que hicieron que una tarde cualquiera, en el año 2018, un amigo en común nos presentara en una cafetería.


Recuerdo con gracia que me parecía un poco raro ver como te era imposible quedarte quieto, lo que hasta el momento no entendía es que tenías tantas cosas por dar, tanto por destapar y tantos corruptos por desenmascarar y tanto por aportarle al país entero que tu mente iba volando, estaba mas allá de lo que tu cuerpo podía soportar y por eso no parabas de moverte, de hablar y de repetir “quiero acabar con los corruptos”.



Te confieso, querido Alejo, que ese día subí a mi oficina después de nuestro primer encuentro convencido de que no había sido mera casualidad y que, por el contrario, el universo me había puesto tu presencia en el camino para demostrarme muchas cosas, entre otras que no importa la edad para preocuparse por lo que pasa en este país. Tenías, si no estoy mal, entre 17 y 18 años.



Hoy estas lejos, tuviste que salir de Colombia, todo por querer decirle al país entero lo que en nuestro rincón estaba pasando, todo por querer desenmascarar políticos, empresarios y privados que viven haciendo de las suyas desde la “legalidad” pero ejerciendo como profesionales la criminalidad para quedarse con la plata de los mas necesitados del país, los menos favorecidos, los niños que carecen de recursos, los ancianitos abandonados y los jóvenes a los que les arrebatan de las manos el futuro.


Sinceramente Alejo, gracias. Gracias por haber escuchado a quienes te pidieron que salieras del país, gracias por no haber escuchado la voz de muchos que te dijimos que te quedaras y que te ayudaríamos, gracias porque se que fue la mejor decisión.


Estoy seguro que desde allá, junto con tus amigos y conocidos, seguirás demostrando que nada de lo que publicas es mentira y que por el contrario, todo lo que has hecho es por el bien del colectivo que aún tiene en su alma, la esperanza de materializar el sueño de un mejor país.


Acá seguiremos marchando, acá seguiremos protestando, desenmascarando corruptos y diciéndole a la ciudadanía quienes son para que no les tengan miedo y por el contrario crezca mas ese repudio social que necesitamos, crezca lo suficiente, para que cada día tengan mas miedo de obrar como lo hacen.




Alejo, pronto nos veremos, pronto estaremos de nuevo cerca, pero te prometo que haré todo lo que esté a mi alcance para hacer que PRONTO REGRESES AL PAÍS sin la preocupación de temer que los bandidos te arrebaten la vida.


Nos vamos viendo Alejo.


Abrazos desde tu ciudad, esa que añora tu pronto regreso!!


Atentamente,


Luis Fernando Cote Ottens.


 
 
 

Comentarios


3162745536

  • Twitter
  • Facebook
  • Instagram

©2020 por LUIS FERNANDO COTE OTTENS. Creada con Wix.com

bottom of page